viernes, 13 de diciembre de 2013

¿Eres de las que se maquilla todos los días?

No hace tanto leí en facebook una crítica sobre las chicas que se maquillaban a diario para ir a la universidad o el instituto. Soy de las que piensa que cada uno puede hacer un poco lo que quiera y nadie tiene que hacer una guerra de ello, pero me sorprendió leer ese tipo de crítica destructiva y ofensiva en una red social.

En mi caso, no soy de las que me maquillo todos los días, pero supongo que tampoco hay unos cánones establecidos que determinen que lo correcto es hacerlo, y si los hubiera, creo que me los saltaría un poco a la ligera.
Es cierto que entre semana sí que trato de cuidarme la piel limpiándola y desinfectándola correctamente antes de irme a dormir, y aplicando un contorno de ojos y una crema hidratante, pero esto solo es una rutina nocturna.

Cuando me levanto por la mañana procuro limpiarla bien, y en función de cómo me vea, me arreglo más o menos, es decir, si he pasado una mala noche y tengo aspecto de cansada o marcadas las ojeras, aplico primero el contorno de ojos (actualmente utilizo el de aguacate de Khiel´s) y una vez que se absorbe un poco aplico un poco de antiojeras (Pro longwear de MAC).

Posteriormente utilizo una hidratante con color y antirojeces (LetiSr) por lo cómodo que me resulta tener maquillaje e hidratante de una vez. Para que la cara no me quede muy apagada, aplico algún colorete con una brocha biselada en un tono rosa, o anaranjado, y en los ojos una capa de máscara de pestañas.

Dicho así puede parecer que duro mucho tiempo, pero con la práctica, en total no suman ni 10 minutos, y al menos salgo de casa un poco más cómoda. Vuelvo a repetir que no es algo que haga todos los días, porque no todos los días me apetece ponerme delante del espejo, pero el día que me apetece, lo hago por agradarme a mi, no por agradar a los demás.

Es por ello que me sorprendió la crítica que leí, porque supongo que cada uno sabe lo que tiene que hacer y si quiere o no maquillarse por las mañanas, hay quien prefiere desayunar relajadamente y quien prefiere tirarse hora y media delante del espejo, pero en cualquier caso, creo que ninguna de las dos cosas merece una crítica destructiva puesto que para nada sirve.

Esa es mi opinión, y tu ¿qué opinas?


Jennifer García.