miércoles, 30 de abril de 2014

No soy perfecta



Toda mi vida he tratado de ser correcta de acuerdo con lo que está establecido.

En mi casa he tratado de ser siempre más o menos responsable, y cuando alguna vez aparentemente no lo era, el tiempo terminaba por darme la razón.

Con mis padres creo que no he actuado mal del todo, he tenido mis tiranteces por mi carácter pero he sido responsable con mis estudios y cuando pude ponerme a trabajar y estudiar, compaginaba las dos cosas incluso sin contar con su aprobación.

Con mis abuelos he tratado de ser siempre respetuosa, al menos con los maternos, educada, agradable y cariñosa, así que creo que al menos en mayor medida he cumplido.

Con mis amigas he tratado de estar a la altura (no quiero decir que lo haya conseguido), y quien ha decidido alejarse de mi vida ha sido por voluntad propia, nunca echo a nadie, pero si que pongo limites cuando quieren volver.

Cuando he salido a tomar algo siempre era la buenecita que no bebía, no fumaba, y prontito para casa… mi ropa no se salía demasiado de lo normal, y muchos de los planes que tenía para los fines de semana me terminaban aburriendo pero claro, había que ser respetuosa y educada.

Siempre he sido muy fan y fiel seguidora del “no hagas lo que no quieras que te hagan”, pero…  ¿de qué sirve todo esto? ¿Yo no tengo derecho a equivocarme?.

Da igual que hayas tratado de ser siempre correcta y respetuosa, que tu comportamiento haya sido bueno en mayor medida, en el momento que la cagues una vez todo el mundo va a tener derecho (o eso creen) a juzgar todos tus movimientos y argumentar todo tipo de estupideces muchas de ellas sin razón.  

¿No puedo salir y beber más de la cuenta alguna vez? ¿No puedo pararme en un banco con un cigarro en la mano? ¿No puedo topar con la persona equivocada en el momento correcto?  Y aún así no puedo de nuevo equivocarme en esto también?  ¿Y quién me va a decir que es lo que debo o no debo hacer? Porque si yo llego a según qué razonamientos es porque creo que lo que hago es lo que debo hacer, nadie toma una decisión sabiendo que se equivoca y rectificar es de sabios, de todos modos esto solo sirve para mi, porque el resto del mundo no lo entiende y va a juzgar sin saber ni siquiera mi nombre, mi vida o mis razones.

Adelante, juzga  y comenta que “se me va de las manos alguna vez” o que “vaya ritmo que llevas” o cuenta también que "en menudos fregados me he metido", pero eso si, si vas a hacer eso piensa que la vida es cíclica y ahora soy yo quien está en el punto de mira, pero mañana puedes ser tu y puedo actuar contigo del mismo modo, total, es lo fácil, y bien mirado no te debo nada.


Suerte, suerte en tu maravillosa vida, esa que te has labrado a base de ser buenecit@ y no salirte del camino… pero… espera… ¡Tu también te has equivocado alguna vez! ¡También has tocado fondo! ¡Y también te fastidiaba ser juzgad@!, pues me alegro, gracias a lo que hicieron contigo sabes lo que estás haciendo conmigo, solo que hay una diferencia, yo se bien a quien tengo que rendir cuentas, y es a mi almohada cuando llego a mi casa, lo que tu pienses sobre mí no me genera más que una profunda indiferencia, porque soy humana, porque no he nacido para ser perfecta, y porque espero equivocarme muchas veces mas y hacer que mi vida sea interesante.