miércoles, 28 de octubre de 2015

A veces, y solo a veces....

A veces a las personas nos da por vomitar palabras.

 Al principio son esas palabras las que te revuelven el estómago, luchando por salir. Palabras feas y desagradables, creadas para dañar, a veces queriendo y otras sin querer.

Son las mismas palabras que tenemos dentro y que nos machacan, un día tras otro. Golpean nuestro cerebro, arañan nuestro estómago y garganta, hasta que finalmente, consiguen salir.

A veces, es palabras son fruto de muchos tiempos muertos, de ratos de espera, de horas y horas girando en nuestras cabezas cogiendo forma. Otras, por el contrario, han estado ahí, acurrucadas en silencio, esperando un cambio para poder salir a flote, fingiendo no haber estado nunca, pero demostrando lo arraigadas que estaban una vez las dejamos escapar.

Alguna, llevan consigo una parte de nosotros. Un pensamiento reprimido durante años que ha salido a flote en una discusión por algo estúpido. Ese pensamiento que has gestado en tu interior todo el tiempo, recordando un momento pasado que por el motivo que sea, acertado o no, se ha vuelto a repetir. Otras, por el contrario, salen de nuestra boca simulando que pasaban por allí y que son palabras sueltas y sin sentido, pero esas a veces son las que mas duelen, son las que te dejan pensando...

Si alguna vez, alguna de esas palabras te hace cosquillas dentro, mide si de verdad las quieres dejar escapar o prefieres que se pudran con el tiempo, superadas por mejores personas o situaciones que hagan que se transformen.

A veces, y solos a veces, es mejor tener paz que tener razón, porque las palabras se las lleva el viento, pero no se nos olvida como nos han hecho sentir...

D.R.

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