lunes, 23 de marzo de 2020

PLENA CRISIS

Quien me conoce sabe que soy una persona que tengo que analizar todo, no le dedico demasiado tiempo pero siempre lo hago. Esta situación que atravesamos a nivel mundial me está dejando ver, sin querer, demasiadas cosas en las que anteriormente no me había fijado.

La miseria humana es algo que pervive en la gente y que se enfatiza en crisis como la que atravesamos. En primera persona he vivido la de la dejadez, la de "pongo mis barbas a remojo y a vosotros que os den". Durante mucho tiempo he creído que en según que sistemas, éramos números, ahora mismo puedo alegar bien alto que no somos ni eso, somos poco menos que mierda pegada en el zapato de alguien que manda más solo porque en muchos sistemas el poder se lo dan al mas tonto.

De todos modos, siempre termino por ver luz al final del túnel, así como esas situaciones me hacen pensar seriamente en la clase de persona que soy y en la que me trato de convertir, hay otras noticias que me llenan, me hacen emocionarme y no soy la persona mas sentimental del mundo... la semana pasada, de camino a mi trabajo, escuché por la radio que en un edificio de pisos en Madrid, era el cumpleaños de una anciana que vivía sola, uno de sus vecinos le hizo una tarta, le timbro y se la dejó en el felpudo y cuando ella se la encontró se emocionó. Los vecinos le gritaron que saliese al patio de luces y todos le cantaron el cumpleaños feliz mientras la pobre señora no paraba de llorar.

¿de verdad eso no te emociona? mira, siendo sincera, y para ir terminando, de las dos situaciones claramente me quedo con la segunda, no se en que me convertiré el día de mañana pero prefiero dejar una huella bonita a mi paso y que no me recuerden como yo recuerdo a algunas personas de mi vida, a las que se les queda pequeño el calificativo de miseria humana.

Mientras redacto esto voy pensando en mil situaciones que he vivido la semana pasada, a nivel de nervios, ansiedad y frustración por el "reconocimiento" que nos daban, ya no solo a mi si no a personas que quiero, y solo he conseguido obtener lo que acabo obteniendo siempre, la mejor decisión que he tomado en mi vida vino tras una sacudida, sufrí dos en un año pero ambas han servido para saber que estoy donde quiero estar y llegando a lo que quiero ser.

P.D. a ti, que seguramente leas mis palabras, que tienes nombre y apellido, no te preocupes por como te ven, preocúpate por como les haces sentir, a mi me das exactamente igual, lo sabes de hace años y por eso te jode, pero sinceramente, no te los mereces, son bastante mejores que tu y eres tu quien nunca, jamás, sabrá ni podrá estar a la altura.





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